Soy estudiante de cuarto año de Periodismo y les quiero contar qué me llevó a ser parte de este proyecto.
Estudié en el Liceo Tajamar, del cual egresé el 2003. Como la mayoría de los jóvenes que estudian en un colegio municipal, mis posibilidades no eran muchas para entrar a la Universidad: entre la desigual formación que entrega el Estado en comparación a la educación privada, y los altos costos de la educación superior, las esperanzas cada vez se hacían más pequeñas. Pero gracias a la beca Padre Hurtado, pude estudiar lo que me gusta.
Esa oportunidad me hizo ver todo lo que la Católica me había entregado, pero también me llevó a ver el enorme letargo en el que esta universidad estaba inmersa. Entonces fue cuando me decidí a trabajar por mi territorio, por mis compañeros, y devolverles a ellos – y, por ende, a mi comunidad- lo que me había ganado en la UC.
Así fui delegada de generación en 2º año, donde presidí el Comité de Reforma de Estatutos de mi Facultad, fui representante de los estudiantes en el Comité de Búsqueda del nuevo Decano y participé como candidata a Defensora Estudiantil al Centro de Estudiantes (Cecom), mientras escribía columnas para el boletín de Comunicaciones, Caleidoscopio.
Pero perdimos como lista, y durante todo ese año me dediqué a mirar la UC desde otra perspectiva. Participé durante un tiempo del Movimiento de Reforma Universitaria (MRU), donde pude adoptar una mirada más global, pero siempre manteniendo a mi territorio como prioridad. Por lo mismo, me uní al equipo Mosaico 2006, y trabajé codo a codo con la Federación recién asumida por la Opción Independiente. Allí se demostró con creces el ideal integrador de este movimiento, y sin duda, la Feuc 2006 la hicimos todos.
Al retirarme de este movimiento, retomé mi sueño de mi Facultad y la UC para los estudiantes, y me convertí en Defensora Estudiantil del Cecom. Desde allí impulsé la reforma para que el cargo cambiara a Consejero Académico y fui secretaria general del Honorable Consejo Académico. En paralelo, me encargué de la Coordinadora de Discusión y Asuntos Académicos del Cecom y representante de Círculo Social –plataforma de voluntariado a nivel nacional- para toda la UC.
Algunos podrán decir que me di vuelta la chaqueta, que traicioné a mis ideales. Pero hoy, más que nunca, sigo fiel a mis principios socialistas, y desde allí quiero construir una universidad donde todos seamos más que un número.
Estudié en el Liceo Tajamar, del cual egresé el 2003. Como la mayoría de los jóvenes que estudian en un colegio municipal, mis posibilidades no eran muchas para entrar a la Universidad: entre la desigual formación que entrega el Estado en comparación a la educación privada, y los altos costos de la educación superior, las esperanzas cada vez se hacían más pequeñas. Pero gracias a la beca Padre Hurtado, pude estudiar lo que me gusta.
Esa oportunidad me hizo ver todo lo que la Católica me había entregado, pero también me llevó a ver el enorme letargo en el que esta universidad estaba inmersa. Entonces fue cuando me decidí a trabajar por mi territorio, por mis compañeros, y devolverles a ellos – y, por ende, a mi comunidad- lo que me había ganado en la UC.
Así fui delegada de generación en 2º año, donde presidí el Comité de Reforma de Estatutos de mi Facultad, fui representante de los estudiantes en el Comité de Búsqueda del nuevo Decano y participé como candidata a Defensora Estudiantil al Centro de Estudiantes (Cecom), mientras escribía columnas para el boletín de Comunicaciones, Caleidoscopio.
Pero perdimos como lista, y durante todo ese año me dediqué a mirar la UC desde otra perspectiva. Participé durante un tiempo del Movimiento de Reforma Universitaria (MRU), donde pude adoptar una mirada más global, pero siempre manteniendo a mi territorio como prioridad. Por lo mismo, me uní al equipo Mosaico 2006, y trabajé codo a codo con la Federación recién asumida por la Opción Independiente. Allí se demostró con creces el ideal integrador de este movimiento, y sin duda, la Feuc 2006 la hicimos todos.
Al retirarme de este movimiento, retomé mi sueño de mi Facultad y la UC para los estudiantes, y me convertí en Defensora Estudiantil del Cecom. Desde allí impulsé la reforma para que el cargo cambiara a Consejero Académico y fui secretaria general del Honorable Consejo Académico. En paralelo, me encargué de la Coordinadora de Discusión y Asuntos Académicos del Cecom y representante de Círculo Social –plataforma de voluntariado a nivel nacional- para toda la UC.
Algunos podrán decir que me di vuelta la chaqueta, que traicioné a mis ideales. Pero hoy, más que nunca, sigo fiel a mis principios socialistas, y desde allí quiero construir una universidad donde todos seamos más que un número.
5 comentarios:
Coni: sólo una pregunta y no es en mala ni tampoco es porque piense que te diste vuelta la camiseta ni mecho menos. Yo también creo que la OI es la opción.
Pero ¿Qué te hizo candidatearte abanderada por este movimiento independiente?
No te preocupes... Toda la buena onda...
Mira... El proyecto de Federación que presenta la OI es el único que me da garantías para realizar los cambios que necesita esta Facultad y que sin duda, son la primera piedra para una verdadera democratización que necesitamos.
Cualquier otra duda o si quieres que hablemos en extenso, lo hablamos en la U
La verdad es que ya no voy a la U porque tengo ramos pero te tomo el test los miercoles, así que despues del test podriamos conversar.
Una preguntita más ¿se tiro alguien por la 1a?
Obvio que conversemos dp del test...
Y no se tiro nadie por la 1a.
Besos, Luna
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